brisa de invierno

Thursday, February 03, 2005

mujer contra el matrimonio

Andrea está feliz. Debería darle vergüenza. Está feliz porque se casa. Me siento traicionada. Y sola en esta lucha. Sola en la marcha de las mujeres dignas. Se casa de blanco, con anillo, con lista de invitados Ripley, tiene un novio perfecto y le dice: "te amo". PUAJ.
Ella, mi ejemplo de mujer independiente, con calle a su 28, inteligente, segura, guapa, incapaz de dejarse llevar por melodramas baratos, dará el sí. Las paradojas de la vida. Ahora me llama para que sea la testigo. Dice que solo tengo que decirle al cura que no está loca. ¡Pero si es una loca de mierda!!!. La loca más linda que conozco. Hemos caminado mil veces juntas al borde del precipicio. Hemos viajado por todos los rincones del mundo y del espacio. Hemos llorado tsunamis juntas. Nos hemos burlado de aquellos que se juran amor eterno.... y ahora dice que el amor existe.
Carajo, si todos son unos pendejos. Ella era la que se levantaba al pata que quería y le daba forata a la primera bravuconada (lo que siempre he querido hacer y nunca he podido por engancharme con el primer huevón que se cruza en mi camino... traumas de mi infancia deben ser....). Pero esta no es mi historia, es la de Andrea, que trata de convencerme de que el hombre de mi vida no ha llegado y yo le digo que no llegará nunca, que he vivido, y aunque suene a cliché, que todos son iguales. Y lo digo yo, que me han sacado la vuelta, que me han dejado, que he dejado, que he tenido varios incendios por apagar y el corazón roto en mil pedazos un millón de veces.
Andrea me dice, yo pensaba lo mismo, que nunca me iba a enamorar, pero mira, estoy feliz.

Hay veces pienso que soy una testaruda y que lo que necesito es eso. Un hombre. Un verdadero hombre. Que me abrace, me proteja, me jure amor eterno y me haga el amor hasta en el ascensor aunque yo sepa que nada es para siempre. Ni el nuevo amor de mi amiga Andrea.
Así es la vida. Al menos a través de mis ojos. Y de mi corazón.
Andrea: tú sabes que cuando quieras puede unirte al club, tienes membresía para siempre. Aunque creo que esto es más un sindicato. De la lucha por el respeto. Y es que los hombres pasan, los verdaderos amigos llegan y se quedan para siempre.
Andrea: te deseo lo mejor. Y diré que no estás loca.
Te adoro.

3 Comments:

Blogger ADLE said...

Ser mujer y no ser consciente de su volatilidad, muy grave.

6:51 PM  
Blogger brisa said...

¿volatilidad? ja!
todos los sentimientos son volátiles. eso no es bueno.

3:59 PM  
Blogger brisa said...

todo es volátil. la vida es volátil. los sentimientos son volátiles.

4:00 PM  

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